Un oasis artificial de 200 mil metros cuadrados, recibirá autorización del gobierno de Jordania para ser creado en la ciudad de Aqaba, cerca del mar amarillo. Aunque llame la atención por la dimensión, primeramente habrá una prueba piloto para este proyecto.

Detrás del proyecto se encuentra un grupo de investigadores Ingleses y Noruegos, que acreditan ya disponer de la tecnología necesaria para transformar los desiertos en bosques. Con el nombre de “Proyecto bosque en el Sahara”, la idea de la iniciativa es simple: llevar vegetación a las regiones secas.
La intención es utilizar energía solar concentrada, agua del mar y cultivo de culturas tradicionales, para poder conseguir agua fresca, comida, Biomasa y energía de forma sustentable. El oasis artificial será formado por una planta de energía termosolar (usa el calor del sol para generar energía, y no el efecto fotovoltaico de las celular solar) y de un invernadero alimentado por agua salada.
Este invernadero de agua salada, cuyo funcionamiento ya fue realizado en una prueba piloto, será utilizado para cultivar vegetales y convertirlos en alimentación.
